"Por años no supo qué o quién era...un personaje de ficción, alguien real, si era producto de su propia imaginación o un mero accidente cósmico. Se cuestionaba su forma de ser, su actuar...no era igual a ninguno de los que le rodeaban y eso parecía aislarlo de ellos. Aún así decidió seguir siendo el mismo de siempre, pues cambiar su propia esencia era intransable, aunque eso le valiera la soledad...
Un día como cualquiera, mientras caminaba solo con sus pensamientos, la vio pasar y su vida cambió por completo...sintió por primera vez lo que era estar vivo, podía sentir los latidos de su corazón en cada parte de su cuerpo y alma. Por primera vez fue feliz y quiso devolver esa alegría al mundo. Por primera vez sentía que el mundo valía la pena, daba lo mismo si era fantasía o realidad...ese sentimiento sabía que era único y no quería perdérselo...por primera vez se sentía enamorado. Por primera vez alguien lo aceptaba por lo que era y no a pesar de ello...
Por mucho tiempo entregó lo mejor de sí...para el resto parecía que era demasiado, mas para él no era ningún esfuerzo, al contrario, se sentía dichoso de retribuir tanta felicidad que recibía, necesitaba agradecer lo que nunca antes había tenido ni sentido.
Pero el tiempo lamentablemente parece erosionar todo, y así poco a poco se fue desgastando por dentro, tratando de sostener lo que parecía insostenible y no importaba qué hiciera, inclusive transar lo intransable, su esencia, todo por evitar que la única fuente de felicidad de su vida se le escapase de sus manos. De nada sirvió...perdió todo, inclusive a sí mismo...ya no volvería a ser el mismo...
Y así por más que su búsqueda de la felicidad siga, por más efímeros momentos de amor que tenga, ya nada es como antes...el hombre de hojalata aún espera hasta que aparezca quien le devuelva su corazón y así poder sentirse vivo otra vez..."
Una bruma espesa y fría rodeaba la estación. Aún era de noche y faltaban sólo quince minutos más para el próximo tren.
Después de diez años de idílico amor, otros cinco años tuvieron que pasar para darme cuenta que toda mi vida giraba en torno a ella. No bastó con quemar todos sus recuerdos, ni cambiarme de casa, no...esto iba más allá. No había lugar de la ciudad en que no hubiese estado con ella, ni canción en la radio que no le hubiese dedicado, ni perfume que no le hubiese obsequiado...incluso me escuchaba repitiendo sus muletillas que tanto odié alguna vez...todo, literalmente todo me hacía recordarla...
Nadie pensó que terminaríamos así, todos nos veían juntos por siempre, como los amores de antaño. También lo pensaba así, mas desperté un día con una nota triste a mi lado, ya sin su aroma, ya sin su calor, ya sin su amor...
Fue después de esta epifanía que decidí tomar un tren que me llevara lo más lejos que pudiera, y comenzar una nueva vida: otro idioma para ni siquiera recordar las cosas que le decía, cambiar de trabajo, cambiar de amigos, cambiar hasta el oxígeno que ella también respiraba...cinco años de tristeza y soledad ya eran suficientes. Lo único que deseaba era una nueva oportunidad para empezar de cero y volver a ser feliz.
5:55
Suena un silbato...tomo mi maleta, muestro mi boleto y me dispongo a subir...quise mirar por última vez hacia la ciudad, pero no tenía sentido, mi nueva vida me lo exigía: nada de viejos recuerdos.
Busqué mi asiento. Me senté hacia el pasillo, como siempre solía hacer. Recliné la butaca y me acomodé para dormir, y quién sabe...tratar de empezar ya a olvidar...
Apenas había cerrado los ojos, alguien me pide permiso para pasar al asiento de ventana. Por un momento pensé que estaba soñando. Mi peor pesadilla, mi peor fantasma regresaba a atormentarme...
Era ella...
6:00
El tren comienza a moverse. Comenzamos a hablar, a ponernos al día...le invento una excusa por mi viaje, mientras pienso que tragi-cómico era el maldito destino que parecía jugar a diestra y siniestra con nuestros corazones...
Con el pasar del viaje, todo comenzó a ser más claro...
Fue como si el tiempo y la distancia jamás hubiesen pasado por nosotros...Una vez más el brillo en sus ojos fue como cuando la conocí, una vez más mi estómago volvía a revolverse sin razón...una vez más nuestros labios se reencontraron en un dulce y tierno beso...
En ese momento me di cuenta que aquel maldito destino me estaba regalando una segunda oportunidad...Iba a empezar una nueva vida, desde cero...junto a ella..."
"Era cerca de medianoche de un domingo cualquiera...bueno, no tan cualquiera...la bruma invernal comenzaba a dejarse caer como nunca había sucedido sobre la ciudad y yo manejaba por última vez en dirección al bar que me cobijó durante estos últimos años...
Llegué ahí hace un par de años atrás, buscando un lugar tranquilo, donde poder ahogar mis penas y quién sabe, quizás curarlas...
Solía sentarme en el mismo taburete junto a la barra todos los días, a la misma hora, con el mismo trago en mano. Yo no le hablaba a nadie, nadie me hablaba a mí. En una de las esquinas, un tipo tocaba en su piano melodías de romances de tiempos anteriores, de penas que tomaron un matiz artístico, amores que se quedaron sólo en canciones...
Un día me acerqué, y sin decir nada, saqué mi trompeta y comencé a acompañar a este pianista anónimo...parece haberles gustado el nuevo dúo, pues nunca me echaron, al contrario, ofrecieron contratarme, pero les dije que no lo hacía por dinero, sino que por el simple gusto de tocar...
En una de esas noches, tocando una de las tantas melodías de nuestro repertorio melancólico, fue cuando la vi por primera vez, y probablemente, cuando me enamoré de ella. Estaba sentada sola en la mesa del fondo. La encontré tan hermosa, que ni la vaga luz de una vela que iluminaba su rostro lograba opacar tal gracia.
Nunca quise hablarle, siempre he sido demasiado tímido para ese tipo de cosas...ya mucho había sufrido en la vida como para intentarlo de nuevo. La veía todas las noches, sentada en el mismo lugar y sin darme cuenta, ya no tocaba para mí, lo hacía sólo para ella. Logré encontrarle un sentido distinto a la música, logré encontrarle un sentido distinto al amor...
Fue así, como ese último domingo llegué a despedirme de todos. Esa noche no tocaría, mas no quería sentimentalismos baratos, sólo quería tomarme un trago como antaño, y disfrutar del piano de mi buen amigo Luigi.
Mientras batía los hielos de mi vaso, supe que ella había llegado. Su perfume exquisito era inconfundible en esos odores bohemios. Me di vuelta y sin decirle nada tomé su mano. Me siguó y nos paramos frente al piano. Como si Luigi hubiera leido mi mente, comenzó a tocar "Not Like This". Lentamente, ella se aferró a mi cuello, yo a su cintura y comenzamos a bailar.
Fueron los 3 minutos más largos de toda mi vida. Traté de atesorar ese momento en todo su esplendor, con todos sus detalles: el aroma de su pelo, la suavidad de su cara contra la mía, la delicadeza de sus manos en mi nuca, el ritmo de su respiración, el color de su vestido...en fin... Al terminar la canción, la tomé de ambas manos y la miré a sus ojos tratando de fotografiar su imagen en mi mente. Ella se acercó lentamente y me dio el más dulce beso que alguien me haya dado...
Sin decir nada, di la media vuelta, cerré la puerta del bar detrás de mí y subí a mi auto para no volver nunca más a esta ciudad, pensando en como lo recién acontecido era la mejor manera de despedir y cerrar el capítulo de mi tan larga y por fin acabada soledad..."
Llovía como hace tiempo no lo hacía en esa ciudad.
Caminaban como de costumbre por las calles de siempre, ella bajo el amparo de un paraguas, él bajo la lluvia incesante. Iban con un destino familiar, un lugar que era refugio de todas sus alegrías y de todas sus penas...ese día no podía ser la excepción.
Al llegar a aquel lugar, una discusión explotó. Ella, aún bajo su paraguas enojada reclamaba, pedía explicaciones...él, mojado hasta más no poder, no tenía forma de hacerla callar...
Súbitamente para él, el tiempo se detuvo en una fracción de segundo...en esa ventana de tiempo la observó con detalle: cuan preciosa se veía en su palidez invernal; que hermoso se veía su pelo agitarse contra sus hombros; su boca invitaba a las más dulces y tiernas tentaciones; y sus ojos...en los que a pesar del enojo aún podía ver la dulzura que guardaba su alma de la que se enamoró, ojos a través de los cuales él aún podía verse reflejado en su corazón...
Fue así, en ese día de lluvia y bajo el árbol que siempre los cobijó, mientras ella aún protestaba, que él la tomó de la cintura y la besó...ya nadie bajo el paraguas...ambos empapándose de amor..."
"Un día en el colegio le encargaron a cada persona del curso recitar un poema. "¡Yo alma de poeta cuándo he tenido y menos para salir frente a todos!", dijo él.
Siempre se ha considerado tímido, callado, algo reservado en cuanto a sus sentimientos. Ya muchas penas le había causado abrirse al mundo. Aún así, empezó a buscar como siempre algo fuera de lo común, algo que no se repitiera y algo que no se hubiese escuchado antes. Mucho meditó acerca de este encargo colegial.
Obviamente era algo bastante simple: agarrar cualquier libro de Benedetti, Neruda...memorizar alguna página al azar y salir del paso. Para él no. Tenía que ser algo especial, como siempre ha tratado que sea todo en su vida.
Al otro día preguntó a su profesora, "¿Es posible recitar la letra de una canción?", a lo que ella respondió "Mientras la recite y no la cante no hay problema". Cuando lo comentó con sus compañeros, notó que su elección no fue tan original como pensó...algo faltaba...
Hasta que llegó el día. Se preparó como de costumbre: se duchó, comió poco (los nervios le quitaron el apetito). Preparó su mochila, agarró la prenda prestada por su abuelo y guardó con cuidado el detalle que le daría vida a su poema: una simple rosa.
Finalmente llegó su turno...habían pasado ya bastante buenas dramatizaciones, él no podía ser menos. Sacó de su mochila un pañuelo rojo que se amarró al cuello, se puso una chaqueta y tomó la rosa con delicadeza. Ya con esos detalles había captado la atención de todos, era algo cliché, es verdad, pero el objetivo estaba logrado.
Se sentó en una mesa. Apoyó un pie en el suelo, el otro lo dejó en el aire. Tenía la rosa entre sus manos y con voz calmada dijo:
"Lo que recitaré es una canción de Nino Bravo, se llama 'Mi Gran Amor'"
Risas salieron de entre la minimultitud que escuchaba, su profesora sólo esbozó una sonrisa irónica. Fue así como empezó:
'Mi gran amor has sido tú Aurora, cielo y paraíso de juventud, Mi gran amor, si no es por ti Mi vida vacía sin luz estaría
Mi gran amor quisiera ser, Mendigo, rey y centinela de tu querer, Poder soñar sin despertar Que soy tu alegría De noche y de día Y siempre tuyo vida mía
Mi gran amor te conocí, Pues siglos antes de encontrarnos Te presentí Mi corazón por tu pasión Sin darme yo cuenta Se ha vuelto canción'
En este punto, con un nudo en su estomago se paró de la mesa y comenzó a caminar frente a la audiencia...
'Ya soy feliz mi gran amor Y el árbol seco de mi vida Ya tiene flor'
Se encaminó por uno de los pasillos formados entre las mesas...mientras sus compañeros ya presentían atónitos en completo silencio lo que se venía...
'Y sé cantar al despertar Que soy tu alegría De noche y de día'
En ese momento se detuvo al lado de una mujer que robaba sus sueños hace meses, y bajando su mirada para concentrarse en sus ojos, estirando su mano y entregándole la rosa, sentenció:
Bueno, a fines del 2007 escribí un articulo del mismo nombre, aunque por diferentes razones...de ahí el 2.0 :P!
Hoy tengo una sensación rara en el cuerpo, me siento tiritón, hiperactivo, angustiado (lo digo de forma literal). No sé si será ansiedad de entrar a clases, el echar de menos trabajar o será la falta de 3 tazas diarias que me tomaba de café mientras trabajaba...
Extraño trabajar...muchos de los que me conocen quizás se sorprenderán, no soy amigo de levantarme temprano, no soy de estar sentado en una oficina todo el día...en fin...es cierto, pero también lo es el haberlo pasado muy bien, el haber conocido gente simpática, buena onda; el haber aprendido un montón de experiencias nuevas, así como de fortalecer otras que ya tenía. Terminé hace poquitos días mi práctica I, y debo decir que superó completamente mis expectativas. Empecé algo lento (era en un área completamente ajena a lo que estudio) pero de a poco me fui adaptando, aprendiendo cosas, conociendo gente, en fin. Lo bueno es que quizás quede trabajando a honorarios por un tiempo si se da la opción...pero no será lo mismo.
Pienso que una de las mayores razones de haber estado tan encantado con el trabajo es que me mantenía con la mente ocupada. Tal como dice el nombre del blog de un primo (y que está en mi lista por si lo quiere visitar) "pensar mata". Yo no creo que mate directamente, pero sí el pensar a veces te deprime y puede querer hacer pegarte un tiro xD y era exactamente lo que hacía el trabajo, matar el tiempo libre para esos viajes mentales por ideas o pensamientos locos que me vienen de vez en cuando.
Quedan sólo días para entrar clases, pero revisando mi horario creo que por segundo año consecutivo mi vida será relajadísima con demasiado tiempo libre...Veremos si se puede invertir de buena manera.
Un saludo a todos quienes se pasean por acá, una lata por los que estaban disfrutando las vacaciones, pero qué se le puede hacer...sólo recibir con una sonrisa la rutina de este nuevo año que recién comienza =D!!
Me despido, yéndome a preparar un café sino mis manos no pararán de tiritar.
"You see things; and you say, 'Why?' But I dream things that never were; and I say, 'Why not?'..." "Tú ves cosas; y dices, '¿Por qué?' Pero yo sueño cosas que nunca fueron; y digo, '¿Por qué no?'..."
"The only thing worse than losing the love of your life is having her find the love of hers..."
"La única cosa peor que perder el amor de tu vida es descubrir que ella encontró el amor de su vida..."